Manierismos, esteticismos, sensiblerías y otras vacuidades posmodernas
El otro día, haciendo una investigación tipográfica por Internet, nos topamos con un artículo indispensable (de hecho, es uno de esos que pasamos a pdf, subrayamos e imprimimos) para tener cerca y visible; para no perder el Norte, vamos. Unos extractos a continuación:
Las preguntas que se plantean los diseñadores han cambiado y en vez del ‘qué’ y el ‘por qué’ el diseñador se contenta con saber el ‘cómo’ [...] El diseño considerado de esta forma no dice nada al margen del virtuosismo del diseñador
En cualquier caso la vuelta a los rudimentos del diseño es, ante todo, una reacción contra el diseño complicado en sobremanera y una vuelta a los aspectos fundacionales del diseño sobre los cuales es posible comenzar a trabajar
Aunque en la mayoría de observaciones estamos de acuerdo, quizás sea demasiado extremista cierto planteamiento de negación del autor frente al beneficio de la comunicación efectiva (incluso efectista) que se entrevé en el texto; es decir, coincidimos en que hace demasiado tiempo prima más el aspecto técnico en detrimiento del conceptual, pero tampoco pensamos que se tenga que caer en una hiper-racionalidad, ya que la reacción afectiva del receptor no debe solo contemplarse, sinó que es preciso fomentarla mediante los recursos del propio lenguaje gráfico.
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